Inversión en empresas de semillas

Edição XXII | 02 - Mar . 2018

Silmar Teichert Peske - silmar@seednews.inf.br

        En los últimos años en Brasil, varias empresas de semillas de involucraron en adquisiciones o fusiones, consolidando el mercado. Los ejemplos más recientes fueron Agrosol con Semences de France (Grupo In Vivo), y semillas Guerra con RAGT, ambas francesas; DOW AgroScience con Dupont/Pioneer; semillas de maíz Morgan de DOW AgroScience, adquirida por la empresa China Citic Agrifund, formando LP Semillas; Monsanto, adquirida por la Bayer; la parte de semillas de la Bayer con la tecnología LibertyLink por la Basf; sector de semillas de sorgo de Monsanto con una alianza estratégica con la empresa americana Remington Seeds (en Brasil, Innovative Seed Solution); y la empresa Nidera, adquirida por Syngenta, la cual por su parte había sido adquirida por la empresa China Chemchina.

Algunas de estas transacciones fueron estrategias globales que repercutieron en Brasil, como la fusión de Dow AgroScience con Dupont, la compra de Monsanto por Bayer, la compra de Syngenta por la Chemchina, y por último, Nidera por la propia Syngenta.

La fusión, la compra y la venta de las empresas forma parte del proceso de consolidación de los negocios en un ambiente capitalista, en el cual los gobiernos poseen herramientas para inhibir que determinadas empresas tengan, en la práctica, un monopolio de determinada actividad. Un buen ejemplo fue la recomendación de que DOW AgroScience vendiese semillas Morgan, después de la fusión con la Dupont, y que Bayer vendiese la parte de semillas con la tecnología LibertyLink, ya que había comprado una parte de semillas de Monsanto. Otra consecuencia de la compra de una empresa por otra es la reciente noticia que la empresa DOW AgroScience, cambió el nombre comercial de sus semillas de maíz, soya, sorgo y trigo por uno solo, denominado Brevant, substituindo las marcas Coodetec, BioGene y DOW Semillas. Este cambio dará una nueva identidad al negocio de semillas de la empresa.




En Brasil, dos grandes ejemplos de compra de semillas son las empresas Agroceres y FT semillas por la empresa Monsanto, en la década de 1990, que poseen un alto “market share” en maíz y soya, respectivamente. La compra de FT semillas marcó el inicio de la ejecución de la ley de protección de cultivares en el país en 1997, ya que anteriormente la única protección qua había para materiales de autopolinización, era solamente hasta la semilla básica, lo que en la práctica otorga poca protección. En términos globales, marcó historia la venta de la tradicional empresa Pioneer para Dupont hace más de una década, y ésta recientemente fusionándose con DOW AgroScience. La utilización masiva de maíz híbrido, con todos sus beneficios, se debe mucho a Pioneer, creada hace casi un siglo en los EUA.

Son varios los objetivos que llevan a inversión en las empresa de semillas, entre ellas están el acceso a germoplasma, acceso al agricultor con una tarjeta de visita (la semilla), aumento de la cartera de productos para ofrecer al agricultor, acceso al agricultor propiamente dicho y oportunidad de negocio. Hace poco tiempo la inversión significaba solamente concentración del mercado realizado por una empresa que ya actuaba en la misma área, sin embargo la dinámica de mercado cambio y actualmente nuevos actores están ingresando o haciendo “joint ventures” para maximizar potencialidades.

La fusión de la empresa AgroSol de Mato Grosso, con el grupo In Vivo, es un buen ejemplo de fusión o “joint venture”, en el cual AgroSol entró como el “know how” de la producción de semillas y el acceso al agricultor, y In Vivo con el capital para expandir la empresa. Innegablemente el acceso al agricultor posee un valor intangible, principalmente cuando es obtenido de forma profesional y con buena asistencia técnica.

Por otro lado, la compra de semillas de maíz Morgan por la China Citic AgriFund significa entrar en el mercado de semillas de maíz en Brasil, cuya grandeza del negocio sobrepasa 4 billones de reales por año (ver cuadro en el texto). Esta adquisición significa la entrada de un nuevo player, con bastantes recursos en el mercado. Sobre semillas, en general, la empresa Basf está haciendo prácticamente su “debut”, después de varios intentos. Considerando su grandeza, se espera que imprima un ritmo propio de comercialización junto al agricultor, porque posee en su cartera varios productos para atender las demandas del mercado.


En semillas de maíz se puede considerar que el número de players con germoplasma propio aumento con las adquisiciones, en donde la comercialización es prácticamente toda verticalizada, o sea, una empresa crea, desarrolla y comercializa su propio material.

Se puede considerar que en Brasil, seis empresas poseen más del 70% del mercado de semillas, en donde hace pocos años atrás eran apenas cuatro, significa que a pesar del negocio estar concentrado, el mismo ya distribuye las rebanadas del mercado en más empresas. El negocio de semillas es alto, sin embargo, aun así no compone muchos players con la capacidad de inversión en investigación y desarrollo.

Las semillas de maíz poseen una característica especial en términos de protección del negocio, cualquiera que sea, puede ser comercializada como un híbrido, teniendo protección natural para quien crea y desarrolla el germoplasma, ya que el resultado de su protección, a pesar de ser alta, no es recomendad para semilla, porque es un material segregante con acentuado decrécimo del potencial productivo. Así, el agricultor tecnificado necesita comprar semillas todos los años. Esta es una de las razones de las inversiones en empresas de maíz. 

Por otro lado, cuando se trata de semillas de soya, estas no son híbridas, por lo cual poseen la protección por la vía de la Ley de Protección de Cultivares, la cual en Brasil, significa que para comercializar las semillas, es necesario poseer el permiso de quién creo el cultivar, que es normalmente concedida a través del pago de royalties (en promedio 10% del valor de la semilla). Así, el mercado de semillas soya también posee la atracción de los inversionistas, cuyo valor del negocio supera los 2,5 billones de reales por año.

Las semillas de soya son comercializadas principalmente en la forma de licenciamiento, o sea, el obtentor crea y desarrolla un cultivar, mientras el productor de semillas se encarga de la producción y comercialización, actualmente ocho obtentores poseen más del 70% de los cultivares sembrados en el país, mientras que más de 300 productores de semillas de soya actúan en el comercio. La última inversión fue la compra de la empresa Nidera, dedicada principalmente a la creación y desarrollo de nuevos cultivares de soya y maíz, en menor escala, por la empresa Syngenta (que ya poseía un programa de mejoramiento de soya y maíz). La empresa Nidera es una de las grandes en el “market share” de los cultivares de soya en el país, con más del 15% de la participación.

Examinado el cuadro en el texto, donde fue estimada la grandeza del negocio de semillas en el país, se observa que más de 50% se refiere a semillas de maíz y soya, sin embargo, otros cultivos como arroz, trigo, algodón, sorgo, pastos, hortalizas y forrajeras también poseen valores atrayentes de comercio anual, como es el caso del trigo, con más de 300 billones de reales por año. 

Las inversiones en empresas de semillas en Brasil han sido realizadas por empresas del exterior, que visualizan en el país oportunidades de negocio, lo que requiere informaciones precisas y mediación de profesionales del área. En este sentido, la SEEDnews entrevistó Marcio Nascimento, renombrado consultor de la empresa MNagro, que se utiliza de los congresos de la ISF para ajustar o iniciar una relación comercial. En general, durante el evento de tres días, él participó de más de 20 reuniones de negocios, envolviendo empresas del mundo entero interesadas  en el negocio de semillas en Brasil. En el momento, aparentemente los más interesados son los franceses y los chinos.

En los últimos años, MNagro manejó negociaciones para el Grupo Limagrain, con las empresas Semillas Guerra, Brasmilho y Genética Agrícola (todas de semillas de maíz) y ADN (trigo), y también para el Grupo KWS, con Riber Semillas y Semilia (ambas de maíz). Recientemente, participó de la fusión de Atlántica Semilla con Nuseed, así como de Agrosol con In Vivo, semillas Guerrra con RAGT, y la instalación en el país de Nexsteppe, dedicada a sorgos para bioenergía.

Según Mario Nascimento, Brasil es el lugar del momento para recibir inversiones de empresas del exterior, lo que impulsará el negocio del país. Primero fue la adquisición de las grandes empresas que poseían programas de mejoramiento vegetal y de biotecnología, después solamente las que poseían solamente programas de mejoramiento vegetal, y ahora el énfasis está en los productores de semillas estén con un buen acceso a los agricultores y estos son muchos.



        Una de las razones adicionales que Marcio ve en la inversión de estas empresas de semillas en Brasil, es que en forma general, hacen planes estratégicos de 10 años, en los cuales estiman un gran crecimiento (arriba de 100%), y en seguida se dan cuenta que en los mercados donde están no conseguirían crecer en este ritmo, ya que el mercado está maduro y no crece tanto y/o ellos ya tienen un “market share” elevado, volviendo imposible un gran crecimiento. De esta forma, son obligadas a considerar que el crecimiento proyectado por ellos en una década (o más) tendrá que ser realizado en otros países del mundo y no donde están sedientos. En este momento, cuando ven para afuera de su país, pasan a tener seguridad que Brasil es una potencia agrícola y que el mercado de semillas, que aunque competitivo, es suficientemente grande para permitirles crecimiento.

        El interés de una empresa en invertir en otra debe ser considerado como algo positivo, porque es un reconocimiento de que algo de elevado nivel profesional fue realizado. La dificultad de está en determinar el valor intangible que el nombre de la empresa posee en el mercado, lo cual aún es un aspecto evitable. Lo que una empresa cortejada para la venta no puede decir es que no está interesada en recibir inversión para compra o una “joint venture”. En un sistema capitalista, el lucro es esencial, y para obtenerlo las inversiones son necesarias.

Brasil con un negocio de semillas superior a 10 billones de reales por año, desconsiderando el valor del tratamiento de semillas y de las innovaciones tecnológicas patentadas vía OGM, realmente despierta atención de quien desea invertir en un ambiente promisorio y confiable, volviendo el negocio de semillas dinámico, donde todos buscan ofrecer al agricultor semillas de alta calidad de las variedades mejoradas. Esta dinámica trae también como consecuencia benéfica el perfeccionamiento de las empresas que desarrollan equipos (siembra, cosecha y poscosecha), productos (tratamiento y recubrimiento de semillas), y prestan servicios especializados para los productores de semillas (evaluación de la calidad e informatización). Se estima que más de 8.000 ingenieros agrónomos están trabajando en el negocio de semillas en el país.

La competencia es esencial en el mundo de los negocios, lo que presupone estándares, normas, plazos, precios y calidad rígidamente exigidos, trayendo en su protuberancia la necesidad de inversiones, que muchas veces es concretizado por la compra de una empresa por otra a través de “joint ventures” entre empresas. Es evidente que la consolidación de un determinado sector tiende a disminuir el número de participantes, y los que permanecen, con seguridad buscan ofrecer lo mejor a sus clientes. En este sentido, conforme datos de la Comisión de Semillas y Almácigos de Rio Grande do Sul (CSM-RS, por sus siglas en portugués), el número de productores de semillas de soya en el estado disminuye más de 250 para menos de 120 en los últimos 15 años, ejemplificando la consolidación natural del negocio, en el cual los más eficientes avanzan, mientras que los menos eficientes tienden a salir de la actividad.


Comentario final

El negocio de semillas en Brasil sobrepasa los diez billones de reales al año, cuya suma es dividido entre productores de semillas y obtentores de los nuevos cultivares. Este negocio, aliado a una plataforma legal que provee seguridad para las empresas, ha llevado a la consolidación del sector, con la compra de empresas o la formación de “joint ventures” con empresas del exterior. En los últimos cinco años, las transacciones han ocurrido principalmente con empresas francesas y china, invirtiendo en empresas que poseen programas de mejoramiento vegetal ya consolidados, principalmente en maíz y soya, y en menor escala, trigo y sorgo. En maíz, que presentaba una concentración empresas en el sector, tuvo un aumento en el número de empresas que poseen más de 70% del mercado de las semillas debido a las últimas adquisiciones y fusiones.

La búsqueda por empresas de semillas consolidadas con buen acceso al agricultor irá siempre a existir, y aparentemente será un tema de mucha atención para la realidad de la agricultura en la medida que los avanzamos en el siglo XXI.


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